Nancyhrs's Weblog











{diciembre 21, 2011}   ACOSO MORAL o PSICOLÓGICO

Desde hace ya un tiempo, nuestra sociedad evidencia claros ejemplos de agresividad y/o acciones generadoras de violencia; lamentablemente no pasa día en que no se encuentre una noticia asociada a ello. Este flagelo no es privativo de nuestro país ni resume la multiplicidad de variables condicionantes que, parecieran, altamente difíciles de contener.

De acuerdo a los estudios realizados por la Dra en Psiquiatría Marie France Hirigoyen, el Acoso Moral #AM o psicológico se evidencia en modos de acciónar de lo más variados, desde sutiles palabras, miradas, insinuaciones, mentiras, difamaciones, etc…

El acosador impone su voluntad (de forma continuada y progresiva), tergiversando situaciones desde una posición de fuerza: atribuyéndose la verdad y el poder; comienza desestabilizando, erosionando la salud psiquica de la víctima hasta conseguir que pierda progresivamente la confianza en sí misma y en los demás.

El acosador/agresor no pretende destruir a su víctima de inmediato, su meta es someter y controlar; anular la capacidad de defensa o alejamiento de su “objetivo”.

Cuando nos referimos a la personalidad de estas personas, debemos considerar al acosador como un depredador, incapaz de considerar a sus congéneres como seres humanos; los demás, inconscientemente, pasan a ser “cosas”.

En la vida establecemos relaciones vinculares que pueden ser muy estimulantes, de las que nos nace dar lo mejor de nosotros mismos, aquellas en las que -adultamente- nos proponemos planificar hacia un futuro y crecer, evolucionar. También existen situaciones en las que nos relacionamos patológicamente, de tal forma que se produce un gran desgaste, al extremo que puede terminar por destrozarnos.. Tanto en esta variedad de relaciones patológicas, c’ los casos de acoso moral o maltrato psicológico, una persona puede lograr dañar severamente a otro..

En el acoso moral o psicológico se da un ensañamiento perverso y muchas veces esto puede verse en situaciones y momentos muy cotidianos, por decir a la vista.

En nuestra sociedad la figura del acoso moral pareciera no percibirse con la gravedad que conlleva por ser, a veces, violencia indirecta y, erróneamente (sea minimizando o por una mala entendida tolerancia) nos volvemos indulgentes.

El acosador moral utiliza perversamente formas de desestabilización, reiteradas, tales como: insinuaciones, alusiones malintencionadas, mentiras, humillaciones, etc… La “eficacia” del hostigador radica en q’ las personas-objeto de sus agresiones (y sus allegados) no alcanzan a creer el nivel de manipulación y peligrosidad que ésto implica.

Las víctimas de acoso psicológico intentan comprender y, ante la imposibilidad, se sienten responsables o hasta culpables…

Quienes ejercen Acoso Moral en general suelen manejarse de forma poco ostensible y evitan sumar enemistades… eso los hace mucho más difíciles de identificar (o reconocer como tales) cuando las personas-objeto que van siendo socavadas emocionalmente comienzan a mencionar, atemorizadas, situaciones aparentemente “inofensivas” para quienes no las vivencian.

Cuando el hostigador se sienta sospechado probablemente se victimice al punto de compadecernos: éste es un indicador claro y fundamental de una nueva manipulación…

La creencia en que con éstas personalidades patológicas la amabilidad favorecerá un cambio en su proceder, podría traernos un nuevo embate..; ellos no dejan de atacar perversamente, y todo esto deriva en un proceso de destrucción psicológica de su objetivo (quien pareciera haber sido otrora, persona de gran interés y estima).

Estas personalidades peligrosas y con gran poder de convicción, podrían pedir a otros q’ ejercen la acción coercitiva (evidente u oculta). De ésta forma también se vislumbra la modalidad de manipuladora. Así se cierra un círculo perverso: el/los agresor/es se siente/n poderosos, quien “convence” de accionar o “ideario” real del hecho no siente conflicto, carece de culpa por el sufrimiento o acto delictivo: “La culpa es de tal otro, yo no fui…”

De acuerdo al Dr. Farnham “las víctimas viven en un estado permanente de hiperalteración, lo que resulta física y mentalmente agotador. El impacto psicológico en las víctimas es corrosivo. Muchos sufren meses o en algunos casos años de acoso, lo que deriva en enfermedades como ansiedad, depresión o estrés postraumático”

Así queda en claro, en muy resumidas palabras, cómo, en los casos de Acoso Psicológico, se presenta la Perversidad en el sentido Moral. — (Diciembre 2011)

@naharod

Fuentes:

“El Acoso Moral” de Marie France Hirigoyen (Fr)
Apuntes Dr. en Psiquiatría Frank Farnham (UK)

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Gabriel says:

Muy buena nota, simple y directa.



Nancy H. says:

Gabriel, desde ya mi agradecimiento por tu comentario; como siempre lo importante es estar informados, hacer saber que son muchas las personas que pasan por éstas situaciones y hay que accionar ágil y estratégicamente según el caso.
Información y prevención son fundamentales.
Gracias por acercarte a mi espacio



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