Nancyhrs's Weblog











{abril 10, 2014}   Vidas: Tuaregs

*TU TIENES EL RELOJ, YO TENGO EL TIEMPO*

*Entrevista realizada por Víctor M. Amela a: MOUSSA AG ASSARID.

… “No sé mi edad: ¡nací en el desierto del Sahara, sin papeles…! Nací en un campamento nómada tuareg entre Tombuctú y Gao, al norte de Mali. He sido pastor de los camellos, cabras, corderos y vacas de mi padre. Hoy estudio Gestión en la Universidad Montpellier
– Estoy soltero. Defiendo a los pastores tuareg. Soy musulmán, sin fanatismo.

– ¡Qué turbante tan hermoso…!

– Es una fina tela de algodón: permite tapar la cara en el desierto cuando se levanta arena, y a la vez seguir viendo y respirando a su través.

– Es de un azul bellísimo…

– A los tuareg nos llamaban los hombres azules por esto: la tela destiñe algo y nuestra piel toma tintes azulados…

– ¿Cómo elaboran ese intenso azul añil?

– Con una planta llamada índigo, mezclada con otros pigmentos naturales. El azul, para los tuareg, es el color del mundo.

– ¿Por qué?

– Es el color dominante: el del cielo, el techo de nuestra casa.

– ¿Quiénes son los tuareg?

– Tuareg significa abandonados, porque somos un viejo pueblo nómada del desierto, solitario, orgulloso: señores del desierto, nos llaman. Nuestra etnia es la amazigh (bereber), y nuestro alfabeto, el tifinagh.

– ¿Cuántos son?

– Unos tres millones, y la mayoría todavía nómadas. Pero la población decrece… “¡Hace falta que un pueblo desaparezca para que sepamos que existía!”, denunciaba una vez un sabio; yo lucho por preservar este pueblo.

– ¿A qué se dedican?

– Pastoreamos rebaños de camellos, cabras, corderos, vacas y asnos en un reino de infinito y de silencio…

– ¿De verdad tan silencioso es el desierto?

– Si estás a solas en aquel silencio, oyes el latido de tu propio corazón. No hay mejor lugar para hallarse a uno mismo.

– ¿Qué recuerdos de su niñez en el desierto conserva con mayor nitidez?

– Me despierto con el sol. Ahí están las cabras de mi padre. Ellas nos dan leche y carne, nosotros las llevamos a donde hay agua y hierba… Así hizo mi bisabuelo, y mi abuelo, y mi padre… Y yo. ¡No había otra cosa en el mundo más que eso, y yo era muy feliz en él!

– ¿Sí? No parece muy estimulante…

– Mucho. A los siete años ya te dejan alejarte del campamento, para lo que te enseñan las cosas importantes: a olisquear el aire, escuchar, aguzar la vista, orientarte por el sol y las estrellas… Y a dejarte llevar por el camello, si te pierdes: te llevará a donde hay agua.

– Saber eso es valioso, sin duda…

– Allí todo es simple y profundo. Hay muy pocas cosas, ¡y cada una tiene enorme valor!

– Entonces este mundo y aquél son muy diferentes, ¿no?

– Allí, cada pequeña cosa proporciona felicidad. Cada roce es valioso. ¡Sentimos una enorme alegría por el simple hecho de tocarnos, de estar juntos! Allí nadie sueña con llegar a ser, ¡porque cada uno ya es!

– ¿Qué es lo que más le chocó en su primer viaje a Europa?

– Vi correr a la gente por el aeropuerto.. . ¡En el desierto sólo se corre si viene una tormenta de arena! Me asusté, claro…

– Sólo iban a buscar las maletas, ja, ja…

– Sí, era eso. También vi carteles de chicas desnudas: ¿por qué esa falta de respeto hacia la mujer?, me pregunté… Después, en el hotel Ibis, vi el primer grifo de mi vida: vi correr el agua… y sentí ganas de llorar.

– Qué abundancia, qué derroche, ¿no?

– ¡Todos los días de mi vida habían consistido en buscar agua! Cuando veo las fuentes de adorno aquí y allá, aún sigo sintiendo dentro un dolor tan inmenso…

– ¿Tanto como eso?

– Sí. A principios de los 90 hubo una gran sequía, murieron los animales, caímos enfermos… Yo tendría unos doce años, y mi madre murió… ¡Ella lo era todo para mí! Me contaba historias y me enseñó a contarlas bien. Me enseñó a ser yo mismo.

– ¿Qué pasó con su familia?

– Convencí a mi padre de que me dejase ir a la escuela. Casi cada día yo caminaba quince kilómetros. Hasta que el maestro me dejó una cama para dormir, y una señora me daba de comer al pasar ante su casa… Entendí: mi madre estaba ayudándome…

– ¿De dónde salió esa pasión por la escuela?

– De que un par de años antes había pasado por el campamento el rally París-Dakar, y a una periodista se le cayó un libro de la mochila. Lo recogí y se lo di. Me lo regaló y me habló de aquel libro: El Principito. Y yo me prometí que un día sería capaz de leerlo…

– Y lo logró.

– Sí. Y así fue como logré una beca para estudiar en Francia.

– ¡Un tuareg en la universidad..!

– Ah, lo que más añoro aquí es la leche de camella… Y el fuego de leña. Y caminar descalzo sobre la arena cálida. Y las estrellas: allí las miramos cada noche, y cada estrella es distinta de otra, como es distinta cada cabra… Aquí, por la noche, miráis la tele.

– Sí… ¿Qué es lo que peor le parece de aquí?

– Tenéis de todo, pero no os basta. Os quejáis. ¡En Francia se pasan la vida quejándose! Os encadenáis de por vida a un banco, y hay ansia de poseer, frenesí, prisa… En el desierto no hay atascos, ¿y sabe por qué? ¡Porque allí nadie quiere adelantar a nadie!

– Reláteme un momento de felicidad intensa en su lejano desierto.

– Es cada día, dos horas antes de la puesta del sol: baja el calor, y el frío no ha llegado, y hombres y animales regresan lentamente al campamento y sus perfiles se recortan en un cielo rosa, azul, rojo, amarillo, verde…

– Fascinante, desde luego…

– Es un momento mágico… Entramos todos en la tienda y hervimos té. Sentados, en silencio, escuchamos el hervor… La calma nos invade a todos: los latidos del corazón se acompasan al ‘pot-pot’ del hervor…

– Qué paz…

Aquí tenéis reloj, allí tenemos tiempo“.
image

Agradezco la presente nota a la cortesía del Sr. Gabriel Varela de @PalabraRural
Río Cuarto – Córdoba
Argentina
Imagen: Ing.H Rubio

Anuncios


{marzo 17, 2014}   Avanzo

“Se vive tan lejos del origen que ya ni sabemos ser dignos animales.
Desconocerse es tan absurdo como la decisión de bucear en un obnubilado ser.
Me aventuro a mi propia oscuridad; las brillantes señales externas me indican más senderos de ceguera.
En las ondulaciones de este mundo nublado, mis sentidos advierten q me dirijo al equilibrio medular,
lo reconozco como mío.
Lejos deben quedar atractivas luminarias con leyendas, sus clamores llevan a fuentes, playas, cenotes;
hermosos, aunque ajenos desconocidos.
Si decido volver a dejarme llevar por el devenir,
debo necesariamente haber dejado la marca de mi estancia, mi crecimiento, mi arribo;
mi continuado paso”.
#DeMi
NHR

animales



I

Astros momificados y bravíos sobre cielos de abismos y barrancas como densas coronas de carlancas y de erizados pensamientos míos.

Bajo la luz mortal de los estíos, zancas y uñas se os ponen oriblancas, y os azuzáis las uñas y las zancas ¡en qué airados y eternos desafíos!

¡Qué dolor vuestro tacto y vuestra vista! intimidáis los ánimos más fuertes, anatómicas penas vegetales

Todo es peligro de agresiva arista, sugerencia de huesos y de muertes, inminencia de hogueras y de males.

II

Mis ojos, sin tus ojos, no son ojos, que son dos hormigueros solitarios, y son mis manos sin las tuyas varios intratables espinos a manojos..

No me encuentro los labios sin tus rojos, que me llenan de dulces campanarios, sin ti mis pensamientos son calvarios criando nardos y agostando hinojos.

No sé qué es de mi oreja sin tu acento, ni hacia qué polo yerro sin tu estrella, y mi voz sin tu trato se afemina.

Los olores persigo de tu viento y la olvidada imagen de tu huella, que en ti principia, amor, y en mí termina.

(Continúa)



{diciembre 17, 2013}   Protegido: Las personas profundas

Este contenido está protegido por contraseña. Para verlo introduce tu contraseña a continuación:



{diciembre 5, 2013}   Nelson Mandela (1918 – 2013)

image

“Debemos usar el tiempo sabiamente y darnos cuenta de que siempre es el momento oportuno para hacer las cosas bien”



{noviembre 27, 2013}   Humor: DNI de toda la vida

Se nota que x nuestro país anduvo Pedro de Mendoza…

Situación de la Psicoterapia en España y Europa

papeles

– A ver caballero. Dígame el DNI sin la última letra

– Do, cinc, cuatr, siet, och, cinc…

Ver la entrada original



No debemos dejar de prestar atención. Evitemos estafas morales y emocionales.

Humanismo y Conectividad

Crearquía Transconsultora

Por esas extrañas casualidades del destino a veces se suceden situaciones desafiantes justo cuando tienen que acontecer. Comencemos. Como muchos de uds. ya saben, soy un entusiasta de lo que C. P. Snow y su promotor John Brockman han denominado como la Tercera Cultura, es decir, la recuperación del diálogo y el entrecruzamiento interdisciplinario que muchos intentan hacer entre las humanidades y la cultura humanística y las disciplinas científicas. Es por eso que estoy suscripto a varios blogs que escriben sobre dicha temática, entre ellos, el blog chileno: Tercera Cultura.

Resulta que justo ayer, tomo contacto con un artículo publicado por ellos cuyo título es: El Caso Sokal II. Tal vez muchos de uds. no conozcan quién es Alan Sokal. Se trata de un prestigioso físico norteamericano que durante los ’90, desafió las imposturas de los intelectuales posmodernos de las humanidades, dando lugar a lo que…

Ver la entrada original 2.214 palabras más



{octubre 20, 2013}   IMAGENES ETERNAS

Imagen captada hace pocos minutos; una evidente París y alguien cumpliendo un sueño.
Una Ciudad literalmente Mayúscula, capaz de alterar latidos con su propio Sacre Coeur. Imposible volver igual.
Todavía creo que, según el caminante, algo dejará de sí para siempre.
No se va uno sencilla y fácilmente, tomando un vuelo, andando rutas con inequívocos carteles turísticos color ocre;

huele a inevitable melancolía. Anhelo, y lágrimas q evaporan entre los adoquines de Saint Germain.
Es un dolor, un desgarrarse,
un abandono reversible
aunque,

image

vitalmente indeleble.

Nancy HR

#DeMi

(Foto: Emanuel Rey – Oct 2013)



{octubre 17, 2013}   HAMBRE de PIEL
Hambre Piel. Hambre de dopaminas. Acabo de llegar de una charla sobre adicciones que organizó el colegio de mis hijos para padres. Cuesta mantener la esperanza después de una charla como esta. Convengamos que la especialista era especialista en adicciones y su objeto de trabajo son justamente los adolescentes más complicados.
No es que estemos exentos de nada de lo que nos mostraron, ni mucho menos, pero uno asiste a estas charlas pensando en el fondo de su corazón, o mejor dicho, rezando que a uno no le toque tener que vivir nada de lo que allí se plantea. Sobre todo nosotros, que todavía tenemos chicos chiquitos, sentís que tenés más tiempo para prepararte/ para armarte de armas contra la cultura de la muerte que va indefectiblemente a por tus hijos. A esos hijos que pasaron por tu panza, (por MI panza) que criaste, que los fuiste a ver dormidos de noche por si se habían destapado, que te hicieron reír y también llorar, que te hicieron sufrir y que son tus tropiezos y el sentido de tu vida al mismo tiempo.
Aprendí un montón de cosas de nuestra cultura actual. Se me abrieron los ojos y los de muchos padres a las cosas que suceden en el día a día de hoy. Vimos fotos horribles de cosas que los jóvenes se hacen en la piel, en el cuerpo, automutilaciones y heridas y marcas y tatuajes y branding y nosecuantascosas más. Para ellos (ellos, los adolescentes) el dolor significa placer. No significa dolor como para nosotros. Ellos lo descodifican ese sentimiento como placer, como algo bueno, por más mal que se hagan. La Dra. Diana Gómez hablo del silencio de los padres. Hablo de cómo nosotros los adultos ya no entendemos. De cómo nos corrimos, o nos corrieron y nosotros nos dejamos correr. Usó un término que yo nunca había escuchado y que asusta, “alcoholismo pediátrico”…
También habló de sistemas límbicos y de dopaminas, y de cómo la cultura hoy estimula todo a tanto nivel de endorfinas y hormonas estimulantes, que la vida fuera de eso parece aburridísima. El nivel de dopamina y de adrenalina que se busca hoy hace que los chicos asuman riesgos enormes. La cosa privada se busca hacer pública. No hacen silencio. Lo que se oye para ellos se ve. El dolor es placer. Lo prohibido por ley para ellos es lo permitido (marihuana). Las emociones son exaltadas y compartidas en grupos de pertenencia, en comunidades emocionales. A su vez, no tienen palabras para expresar esas emociones, y precisan de los emoticones y las tecnologías para relacionarse.
En los videojuegos, el cerebro se comporta como si ficción y realidad fueran una sola cosa. No distingue. Si mato allí, o si aprendo a ser narcotraficante o si vendo leche para engañar cuando en realidad estoy vendiendo droga….la vida en 3D se vuelve peligrosamente real. Si mato, gano. El dolor ajeno me pone contento. Es un triunfo. Yo me entreno para matar. Toda esa cultura, toda esa lógica, es la que ella decía que estaba educando a nuestros jóvenes hoy. Es la que está forjándoles el cerebro, solamente en el lóbulo frontal. El “circuito” por donde ello pasa es muy particular. Es propio de ellos y no de nosotros, que tenemos circuitos diferentes. Pasamos del homo sapiens, al homo clippens y al homo videns.
Los mensajes publicitarios en sí mismos no son tan efectivos. Pero a través de la saturación es que logran penetrar. A través de la repetición constante y permanente logran pasar su mensaje tremendo. Todo esto anterior está muy claro para la industria del narcotráfico. Lo saben y lo usan para su provecho.
Alrededor de los 24 años se termina de desarrollar la parte prefrontal cerebral. El desarrollo límbico arranca entre los 14 y 16 años. Esa es la ventana de riesgo para el adolescente. Hacerlos adolecer mas rápido lo que hace es aumentar su chance de riesgo. Y la cultura consumista busca al joven más joven para poder bombardearlo durante más años. ¿Dónde estamos nosotros padres cuando otros nos apuran a nuestros hijos? ¿Dónde estamos cuando los presionan los pares para que quemen etapas y hacerlos “crecer”?
Después de pasarnos por el universo este de los videojuegos, los códigos, las tribus urbanas, las drogas, el alcohol y las adicciones, los consejos vuelven a ser tremendamente conocidos. Los anoto acá por si alguna vez me los olvido y necesito un refuerzo de sentido común:
  •        Ponerle palabras a las emociones (desde que son chiquitos). Hablar, hablar, hablar y después hablar. Describir lo que nos pasa, hablar, sentir, hablar. Tratar de ver qué implica esto en el otro, hablar.
  •        Analizar la realidad con ellos críticamente, des-construir lo que les vende el consumismo, y re-construir el mensaje en términos de ellos. Ver publicidades, pensar en las letras de las canciones. Ver con ellos TV y explicar cosas que tienen doble mensaje. De fondo? Estar. Acompañar. No callar. Estar. Estar. Estar.
  •        El problema de las adicciones es la relación con los objetos. En TODA nuestra sociedad está mal el vínculo con los objetos. Ya sea sustancia nociva (droga) o inofensiva (luces y música, chocolate, celular) el problema es cómo me relaciono yo con el objeto.
  •        Ojo los grandes, consumición de psicofármacos. Sobre-medicación cultural tampoco es sana. Madre que adolece a la par de hija tampoco es sano. Ser padres.
  •        Así como todos los estímulos culturales quedan grabados en la memoria, también quedan todas las vivencias familiares, para bien y para mal. Todo el cariño, gesto, contacto, palabra, etc. Saturemos nosotros también con el amor. Usemos esas mismas armas.
  •        A los adolescentes hablarles con la verdad, con franqueza y de las consecuencias del corto plazo. Ser concretos. Saber la opinión de los amigos sobre lo que yo estoy diciendo. Es imposible llegarle si uno no sabe lo que piensan sus pares sobre el tema que yo estoy hablando con el.
Y al final, muy al final, la Dra dijo algo que me quedó picando “Hambre de Dopamina”. Quizás los adolescentes que están tan desesperados están tratando de satisfacer esa hambre eterna. Me hizo acordar a la sed de la que habla el evangelio. También me hizo pensar en palabras que no surgieron en la charla: sed de trascendencia, libertad, autodominio, voluntad….
Antes, dijo, nosotros lográbamos endorfinas con: el AMOR verdadero, la LACTANCIA, el deporte. El contacto PIEL con PIEL.
Antes. Yo lo llevo a antes que nosotros, lo llevo al hombre de las cavernas. Siempre volvemos a lo básico, al bebe, a la naturaleza, a las cosas reales. Hambre de dopamina. Todo empieza ahí.


{agosto 11, 2013}   Humor: Día del libro


et cetera